Hacia tu independencia
Si estás pensando en un negocio desde casa, necesitas un plan. Descubre los consejos y secretos para ganar
desde el principio.
Está claro que las épocas en las que conseguir un trabajo significaba asegurarse un ingreso de por vida son
cosa del pasado. Ante una mayor competencia en el mercado laboral y la aspiración de acceder a un mejor nivel
de vida, hoy es cada vez más común que profesionistas, amas de casa y estudiantes busquen desarrollar un
negocio propio desde casa.
Pero ya sea que optes por ventas por catálogo, multinivel o un esquema de distribución, también vas a
necesitar una planeación efectiva. Y tanto profesionalismo como si se tratara de una gran empresa que inicias
por tu cuenta. No es cuestión de perder horas en análisis interminables, pero sí de tomarse el tiempo necesario
para investigar qué opciones de productos hay en el mercado, cuál es tu perfil como vendedor o emprendedor,
conocer el terreno en el que vas a trabajar y, sobre todo, para fijar objetivos concretos y realistas. Aquí una
guía para que des esos primeros grandes pasos.
Establece tus objetivos. Antes de decidirte por un negocio que puedas operar desde casa,
pregúntate qué buscas alcanzar con tu nueva actividad. ¿Buscas un trabajo de tiempo completo para
independizarte económicamente? ¿O sólo quieres invertir algunas horas al día para, por ejemplo, pagar tus
vacaciones? También es importante que definas tu perfil de vendedor, distribuidor o, en su caso, de
franquiciatario, para elegir el producto o servicio que mejor vaya contigo. A la hora de analizar una opción de
negocio, responde las siguientes preguntas: ¿Cuál es la misión de la empresa? ¿Qué posibilidades de
desarrollo me ofrece? ¿Cómo veo mi actividad en un año? ¿Cómo la veo en cinco años?
Investiga la empresa y el sector en el que trabajarás. Pregunta por los antecedentes de la
firma a la que estés considerando sumarte. La mejor referencia son familiares, amigos o conocidos que ya sean
parte de su red. Ahora bien, ¿sabes si la industria a la que pertenece esa compañía está creciendo? Por otro
lado, pide información sobre la marca que será tu principal competencia y qué productos o servicios ofrece.
Suma valor a tu producto o servicio. Una vez que hayas comenzado a trabajar con
una empresa, no te conformes con el producto o servicio que te ofrecen. Si vendes artículos de belleza por
catálogo, puedes desarrollar diferentes opciones de empaque para ocasiones especiales, como el Día de San Valentín
y el Día de las Madres. Y no está de más que también pienses en ofrecer servicios complementarios como limpiezas
faciales, para brindar a tus clientes toda una experiencia de compra. Considera todas estas ideas dentro de tus
costos, para definir tu margen de ganancia.
Construye una cartera de clientes. En este punto debes responder estas preguntas
básicas: ¿Quiénes serán tus consumidores? ¿Cuáles son sus características, necesidades y expectativas? Las
respuestas las encontrarás a través de una segmentación del mercado, que te permitirá identificar los nichos de
consumidores con mayores probabilidades de convertirse en tus mejores clientes. Por ejemplo, retomando el caso de
la venta de productos de belleza, no es lo mismo venderle a jóvenes profesionales de entre 25 y 30 años que a amas
de casa de más de 50.
Explota el valor único del producto que ofreces. Es clave que tengas en claro cuál
es el beneficio más contundente del producto o servicio que estás vendiendo y que siempre lo destaques a la hora de
intentar cerrar una venta. Sólo es cuestión de que te preguntes: ¿De qué manera mejorará lo que vendes la vida de
tus clientes? ¿Cuál es el valor distintivo de tu oferta? ¿Por qué eres mejor que la competencia? Es bueno que sepas
que el valor agregado de una empresa debe ser relevante para el mercado e inimitable para la competencia. Es una
buena lección de mercadotecnia.
Desarrolla una estrategia de ventas. En negocios desde casa también hace falta
vender de manera efectiva, y no "atacar" a clientes al azar. Comienza por armar una base de datos que incluya a
todos tus familiares, amigos y conocidos que realmente pudieran estar interesados en tu producto o servicio.
Pídeles sus datos y mantén una comunicación fluida con ellos, para informarlos sobre promociones especiales,
recordarles que viene una fecha especial para hacer regalos o resolver sus dudas. Consejos para el día a díaMisión
cumplida: ya tienes un negocio en casa en marcha. El siguiente paso es llevar la operación diaria de la forma más
eficiente y rentable posible. Para ello, considera estos consejos prácticos. Calcula tus recursos financieros.
Define con cuánto presupuesto cuentas y cuál será el destino de cada peso que inviertas en tu actividad. Planifica
la compra de los productos o insumos que necesites, para no acumular un gran stock de mercancía en casa. También
contempla los recursos que tienes a tu alcance para aumentar tu productividad, por ejemplo tu tarjeta de crédito,
financiamiento de la propia empresa con la que trabajas o un crédito bancario.
Invierte en tu negocio. Se trata de todo aquello que necesitarás para desarrollar
tu actividad, desde folletos hasta una computadora con conexión a Internet. Las necesidades varían de acuerdo al
giro de negocio que elijas. No olvides mandar a hacer tus tarjetas de presentación y llevarlas siempre contigo.
Establece tus reglas personales de trabajo. Si trabajas en casa, destina un
espacio físico para que se convierta en un tu centro de operaciones. Después, planea tu agenda: asigna horas
específicas para hacer llamadas, atender tu correo electrónico, visitar a clientes y resolver otros asuntos. Y un
consejo más: crea reglas de convivencia con tu familia.
Mantén organizado y limpio tu espacio. Invierte en un archivero, cajoneras,
separadores, etiquetas adheribles y todo lo que necesites para organizar una pequeña oficina. Desecha documentos
que no utilices y procura que todo se mantenga en orden. En cuanto a tus archivos electrónicos, crea una serie de
carpetas en tu computadora con los asuntos más importantes (clientes, cuentas por cobrar, etc.) y almacena los
documentos en forma ordenada.
Construye un buen equipo de trabajo. En el caso de una franquicia o un esquema de
distribución, en algún momento podrías necesitar colaboradores. La clave para integrar un equipo eficiente es sumar
gente con talento en diferentes áreas y lograr que se comprometan a dar resultados concretos. Además, dividir
funciones te ayudará a delegar cierto poder de decisión entre determinadas personas, para que el negocio camine más
rápido.
Fortalece tus lazos personales. Evita que el hecho de trabajar desde casa te aísle
del mundo exterior. Construye y alimenta tus redes de amistades, relaciones y contactos. Asiste a todo tipo de
eventos comerciales, ferias y exposiciones relacionadas con tu actividad. Además, realiza tus juntas de trabajo en
espacios públicos.
Tips básicos
1. Fija objetivos alcanzables en un tiempo determinado y razonable. Una vez que consigas una meta, proponte una
nueva, que sea más ambiciosa.
2. Cuando inicies un negocio no cabe decir "me late" o "siento que va a funcionar". Analiza con seriedad y
objetividad cuánto te cuesta realizar la actividad elegida. Después, determina el margen de ganancia que
necesitas de acuerdo a tus objetivos.
3. Si tu negocio crece, contrata a un contador de confianza, quien también te puede aconsejar sobre cómo sacar
mayor provecho a tus recursos económicos.
4. Si las cosas no funcionan, analiza en qué parte del proceso estás fallando y soluciona el problema de
inmediato.
5. Si todo marcha bien, prepárate para crecer. ¿Cómo? Reinvierte parte de tus ganancias, suma colaboradores,
compra equipo actualizado y capacítate para mejorar tu operación diaria.
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